RITUAL DEL MATRIMONIO

RITOS INICIALES

V. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
R. Amén.

V. La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén con todos vosotros.
R. Y con tu espíritu.

El sacerdote saluda a los novios y a los presentes con estas palabras:

Sacerdote: Queridos hermanos: llenos de alegría, hemos venido a la casa del Señor para esta celebración, acompañando a N. y N. en el día en que se disponen a celebrar su unión matrimonial. Para ellos este momento es de singular importancia. Por ello, acompañémoslos con nuestro cariño, amistad y oración fraterna. Escuchemos atentamente con ellos la Palabra que Dios nos va a dirigir hoy. Después, con la santa Iglesia, invocaremos a Dios Padre, por Jesucristo, nuestro Señor, para que acoja complacido a estos hijos suyos que van a contraer Matrimonio, los bendiga y les conceda vivir en unidad permanente.

ORACIÓN COLECTA

Sacerdote: Oremos. Escucha nuestras súplicas, Señor, derrama tu gracia sobre estos hijos tuyos que se unen junto a tu altar, y hazlos fuertes en la mutua caridad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. 

Todos: Amén.

LITURGIA DE LA PALABRA

1. Primera Lectura 

2. Salmo Responsorial 

3. Segunda Lectura

4. Evangelio

CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO

El sacerdote se dirige a los novios con estas palabras:

Sacerdote: Queridos hermanos: estamos aquí, junto al altar, para que Dios garantice con su gracia vuestra voluntad de contraer Matrimonio ante el ministro de la Iglesia y la comunidad cristiana ahora reunida. Cristo bendice copiosamente vuestro amor conyugal, y él, que os consagró un día con el santo Bautismo, os enriquece hoy y os da fuerza con un Sacramento peculiar para que os guardéis mutua y perpetua fidelidad y podáis cumplir las demás obligaciones del Matrimonio. Por tanto, ante esta asamblea, os pregunto sobre vuestra intención.

ESCRUTINIO

Sacerdote: N. y N., ¿venís a contraer Matrimonio sin ser coaccionados, libre y voluntariamente? 

R. Sí, venimos libremente.

Sacerdote: ¿Estáis decididos a amaros y respetaros mutuamente, siguiendo el modo de vida propio del Matrimonio, durante toda la vida? 

R. Sí, estamos decididos.

Sacerdote: ¿Estáis dispuestos a recibir de Dios responsable y amorosamente los hijos, y a educarlos según la ley de Cristo y de su Iglesia?

R. Sí, estamos dispuestos.

CONSENTIMIENTO

Sacerdote: Así, pues, ya que queréis contraer santo Matrimonio, unid vuestras manos, y manifestad vuestro consentimiento ante Dios y su Iglesia.

Los novios se dan la mano derecha.

Primera fórmula

Novio: Yo, N., te recibo a ti, N., como esposa y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida.

Novia: Yo, N., te recibo a ti, N., como esposo y me entrego a ti y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida.

Segunda fórmula

Novio: N., ¿quieres ser mi mujer?

Novia: Sí, quiero.

Novia: N., ¿quieres ser mi marido?

Novio: Sí, quiero.

Novio: N., yo te recibo como esposa y prometo amarte fielmente durante toda mi vida.

Novia: N., yo te recibo como esposo y prometo amarte fielmente durante toda mi vida.

Tercera fórmula

Sacerdote: N., ¿quieres recibir a N., como esposa, y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarla y respetarla todos los días de tu vida?

Novio: Sí, quiero.

Sacerdote: N., ¿quieres recibir a N., como esposo, y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?

Novia: Sí, quiero.

Cuarta fórmula

Novio: Yo, N., te recibo a ti, N., como legítima mujer mía y me entrego a ti como legítimo marido tuyo, según lo manda la santa Madre Iglesia católica.

Novia: Yo, N., te recibo a ti, N., como legítimo marido mío y me entrego a ti como legítima mujer tuya, según lo manda la santa Madre Iglesia católica.

CONFIRMACIÓN DEL CONSENTIMIENTO

Sacerdote: El Señor confirme con su bondad este consentimiento vuestro que habéis manifestado ente la Iglesia y os otorgue su copiosa bendición. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.

El sacerdote invita a los presentes a alabar a Dios:

Sacerdote: Bendigamos al Señor.

Todos: Demos gracias a Dios

BENDICIÓN Y ENTREGA DE LOS ANILLOS

Sacerdote: El Señor bendiga + estos anillos que vais a entregaros uno al otro en señal de amor y de fidelidad.

El esposo pone el anillo a la esposa diciendo:

Esposo: N., recibe esta alianza, en señal de mi amor y fidelidad a ti. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

La esposa pone el anillo al esposo diciendo:

Esposa: N., recibe esta alianza, en señal de mi amor y fidelidad a ti. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

BENDICIÓN Y ENTREGA DE LAS ARRAS

Sacerdote: Bendice, Señor, estas arras +, que N. y N. se entregan, y derrama sobre ellos la abundancia de tus bienes.

El esposo toma las arras y las entrega a la esposa diciendo:

Esposo: N., recibe estas arras como prenda de la bendición de Dios y signo de los bienes que vamos a compartir.

La esposa igualmente las entrega al esposo diciendo:

Esposa: N., recibe estas arras como prenda de la bendición de

Dios y signo de los bienes que vamos a compartir.

PETICIONES

Se formulan las peticiones que anteriormente se han preparado. Pueden ser entre cuatro y ocho peticiones.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Sacerdote: Recibe, Señor, el sacrificio que te ofrecemos por éstos que hoy se unen en santo Matrimonio y, ya que los has bendecido, guárdalos en tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Todos: Amén.

BENDICIÓN NUPCIAL

Los esposos se arrodillan mientras el sacerdote invita a orar con estas palabras:

Sacerdote: Queridos hermanos, roguemos humildemente al Señor que derrame la gracia de su bendición sobre estos hijos suyos, que acaban de contraer Matrimonio en Cristo, y a los que unió en santa alianza, por el sacramento del Cuerpo y de la Sangre de Cristo que van a recibir los haga perseverar en un mismo amor.

El sacerdote, con las manos extendidas sobre los esposos continúa:

Sacerdote: Oh Dios, que con tu poder creaste todo de la nada, y, desde el comienzo de la creación, hiciste al hombre a tu imagen y le diste la ayuda inseparable de la mujer, de modo que ya no fuesen dos sino una sola carne, enseñándonos que nunca será lícito separar lo que quisiste fuera una sola cosa.

Oh Dios, que consagraste la alianza matrimonial con un gran Misterio y has querido prefigurar en el Matrimonio la unión de Cristo con la Iglesia.

Oh Dios, que unes la mujer al varón y otorgas a esta unión, establecida desde el principio, la única bendición que no fue abolida ni por la pena del pecado original, ni por el castigo del diluvio. Mira con bondad a estos hijos tuyos que unidos en Matrimonio, piden ser fortalecidos con tu bendición: envía sobre ellos la gracia del Espíritu Santo, para que tu amor, derramado en sus corazones, los haga permanecer fieles en la alianza conyugal. 

Abunde en tu hija N. el don del amor y de la paz, e imite los ejemplos de las santas mujeres, cuyas alabanzas proclama la Escritura. 

Confíe en ella el corazón de su esposo N., teniéndola por copartícipe y coheredera de una misma gracia y una misma vida, la respete y ame siempre como Cristo ama a su Iglesia.

Y ahora, Señor, te pedimos también que estos hijos tuyos permanezcan en la fe y amen tus preceptos; que, unidos en Matrimonio, sean ejemplo por la integridad de sus costumbres; y, fortalecidos por el poder del Evangelio, manifiesten a todos el testimonio de Cristo; que su unión sea fecunda, sean padres de probada virtud, vean ambos los hijos de sus hijos, y, después de una feliz ancianidad, lleguen a la vida de los bienaventurados en el reino celestial. Por Jesucristo Nuestro Señor.

Todos: Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Sacerdote: Oremos. Por medio de este sacrificio, Señor, guarda con tu providencia y haz vivir en un mismo amor a quienes has unido en santo Matrimonio y alimentado con un mismo pan y un mismo cáliz. Por Jesucristo nuestro Señor. 

Todos: Amén

BENDICIÓN FINAL

Sacerdote: Nuestro Señor Jesucristo, que santificó con su presencia las bodas de Caná, os conceda a vosotros, y a vuestros familiares y amigos, su bendición. 

Todos: Amén.

Sacerdote: Nuestro Señor Jesucristo, que amó a su Iglesia hasta el extremo, os conceda amaros el uno al otro de la misma manera.

Todos: Amén.

Sacerdote: Nuestro Señor Jesucristo os conceda ser testigos fieles de su resurrección en el mundo y esperar con alegría su venida gloriosa.

Todos: Amén.

Sacerdote: Y a todos vosotros, que estáis aquí presentes, os bendiga Dios Todopoderoso, Padre, Hijo + y Espíritu Santo

Todos: Amén. Terminada la Misa, los testigos y el sacerdote firman el acta de Matrimonio.